Explicación sencilla
AKI es una caída aguda de la función renal. Los riñones filtran menos, eliminan menos agua/solutos y regulan peor electrolytes y ácido-base. Puede aparecer en horas o días; por eso la trend de creatinine, urine output y estado clínico importa más que un valor aislado.
Tres rutas para pensar
Prerenal · “not enough blood reaching the kidney”
Hypovolemia, bleeding, dehydration, sepsis o bajo cardiac output reducen perfusión renal. La prioridad es reconocer el problema de perfusión y seguir órdenes para evaluación/reanimación individualizada.
Intrinsic · “kidney tissue injury”
Puede resultar de isquemia prolongada, nephrotoxins, inflamación o daño tubular. Revisa exposición a contrast, ciertos medicamentos y la evolución clínica; no suspendas ni ajustes fármacos sin prescriber.
Razonamiento clínico
1. Perfuse: ¿hay hypotension, bleeding, dehydration, sepsis o low cardiac output? 2. Drain: ¿sale la orina? Revisa catheter tubing, kinks, bladder cues y orden de evaluación. 3. Balance: I&O, weight, lungs, BP, K⁺, bicarbonate y ECG si corresponde. 4. Protect: medication reconciliation, renal dosing por el equipo y prevención de nuevas lesiones. Un cliente postoperatorio tiene urine output que baja, BP 88/52 mm Hg y mucosas secas. Antes de etiquetarlo “renal failure”, mira perfusión: puede ser prerenal. Compara I&O, vital signs, bleeding, pain, drenajes y tendencia de labs; notifica/escalona según gravedad. En cambio, si hay oliguria con crackles y edema, no asumas dehydration: puede haber fluid overload. El cuerpo completo decide la prioridad.